Hace justo 10 años me subí al coche con mi padre como todas las mañanas para ir al colegio. Encendió la radio en el parking subterráneo y apenas se entendía. No estaba sonando música; estaba hablando el locutor más apagado que otros días.
David Bowie ya no está con nosotros.
Se hizo un silencio que duró todo el viaje. Yo sabía perfectamente lo que estaba pasando; para mí Bowie era el cantante del disco que mi padre le regaló a mi madre y sonaba todos los días en cualquiera de los dos coches. Apenas le ponía cara; solo le había visto en el videoclip de Ashes to Ashes totalmente travestido.

Pasados los días me puse a investigar con mi tablet qué es lo que había pasado y ahí por fin le puse cara gracias al videoclip de Lazarus. Se notaba que estaba moribundo hablando de su despedida por mucho que no entendiese del todo lo que estaba diciendo. Ese gancho me hizo querer conocer más sobre uno de los artistas de mi infancia.
#Blackstar
Estuve escuchando este disco en bucle durante meses. A día de hoy me pregunto qué es lo que me motivaba a hacerlo porque es un disco muy difícil pensado como una despedida, no como una introducción, pero algo me ataba a él.

No obstante, pasados los meses dejé de escucharlo y ‘enterré’ a Bowie en mi imaginario. Tampoco recuerdo haberlo escuchado más en el coche.
#Adolescencia
Algunos años después en un viaje en familia de estos que estás horas y horas en el coche agoté todo lo que tenía por escuchar y se me ocurrió volver a ponerme algo de Bowie. Blackstar me parecía un poco denso así que opté por ponerme el recopilatorio Best of Bowie. Descubrí además que ese mismo recopilatorio era el que tenía mi madre en CD así que me puse Space Oddity y sentí que la volvía a escuchar por primera vez. Esa sensación de escuchar una canción que te gusta tanto que quieres que se acabe para ponértela otra vez y otra. Reviví The Man Who Sold The World, Jump They Say… y me di cuenta de que el disco seguía. El CD que tenía mi madre estaba mal grabado y a partir de cierta canción se iba escuchando más y más entrecortado hasta que terminaba sonando un ruido blanco que tapaba la música por completo. Escuchar el recopilatorio completo fue de lo más satisfactorio que he hecho jamás.
#Adultez
En 2023 descubrí un canal de música llamado Art Zoom creado por un argentino fanático de todo tipo de música que hacía análisis de discos muy divertidos pero sobre todo interesantes. Tenía una lista en la que iba analizando disco por disco de Bowie (una locura si lo piensas; Bowie tiene más de 50 discos de los cuales 26 son de estudio). Así que me puse a ver los análisis a la vez que iba escuchando los discos.
No fue tarea fácil, estuve todo un año para escuchar y disfrutar toda su discografía de primeras, pero la sensación que causó en mí es indescriptible. A todo el mundo que pueda estar leyendo esto le recomiendo escuchar TODA la discografía de principio a fin. A su ritmo; investigando la historia detrás de cada disco y entendiendo la evolución que tuvo a lo largo de su carrera.
#Moonage Daydream
Esta película (que justo salió en mi punto máximo de fanatismo así que podéis imaginar con qué ganas fui a verla) es una reflexión sublime de su avance personal y cómo nunca se quedó estancado. Fuera de la música o incluso de sus ideas, es tremendamente inspiracional y densa. Tiene una fotografía y un color dignos de ver en una pantalla a la altura y frases memorables de Bowie. Una de mis favoritas:
If you’re confortable creating art, you’re doing something wrong. Go a little bit out of your depth. When you don’t feel that your feet are quite touching the bottom, you’re just about in the right place to do something exciting.
- David Bowie, Moonage Daydream

#Efecto Mariposa
Cada mínimo detalle que ocurre en el mundo nos ha llevado a donde estamos ahora. A veces todo parece escapar de nuestro control pero esa falta de control hace que casualidades como descubrir tu banda favorita sean mucho más especiales y tengan un valor genuino real. Para cerrar la primera entrada de este blog (os prometo que las demás serán menos cursis) quería agradecer a todo aquello que me ha llevado a donde estoy ahora y me hace ser quien soy. Y por supuesto, gracias Bowie.
